Hay recuerdos que nos marcan.
No sabemos exactamente por qué algunos momentos quedan grabados para siempre. Pero muchas veces, cuando pensamos en nuestra infancia, no recordamos grandes eventos.
Recordamos cosas simples:
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El tono de voz de nuestra mamá.
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La forma en que nos hablaba.
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Los momentos en los que se detenía, aunque estuviera cansada, para estar con nosotros.
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Esa comida favorita que hacía los días especiales,
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Los momentos compartiendo en la cama, enfrentando un nuevo día
Pequeños rituales que, en el momento, parecen insignificantes.
Pero que con el tiempo se transforman en algo mucho más grande.
👉 Se trata del vínculo que se construye alrededor de ese momento.
Este Día de la Madre no se trata de hacerlo perfecto.
Se trata de lo que queda. De esos momentos simples que, sin darnos cuenta, pueden transformarse en recuerdos para toda la vida.
Porque al final, lo que nuestros hijos van a recordar no es todo lo que hicimos… Sino cómo los hicimos sentir.
En Imagino Cuentos creemos en eso.
En elegir libros con intención.
En acompañar cada etapa de la crianza con herramientas reales.
En ayudar a que cada familia construya su propia historia.
Compartimos libros para hablar de la conexión invaluable con mamá





